20 ene. 2009

Descansa en paz, Laura


Vaya forma de comenzar este blog: con una triste noticia de la cual muchos ya sabrán, y que me ha causado tal malestar que creo que la única forma de desahogarme es escribiendo en mi nuevo blog.

Como saben, el pasado 26 de diciembre, una compañera médico pasante del servicio social fue brutalmente asesinada, por un individuo irritado porque Laura (la pasante) no quiso atender al hijo del asesino fuera del horario de consultas, al no considerarla como urgencia.

Una no puede dejar de identificarse con este caso. Yo acabo de finalizar mi pasantía de servicio social y puedo decir que por fortuna, mi experiencia fue grata. Aún así, una siente frustración y coraje por esta clase de situaciones por diversas circunstancias.

Primero, la pasantía de medicina ha sido desde hace muchos años una forma que el gobierno tiene para explotar a los jóvenes médicos y enviar a mano de obra barata (o gratuita más bien) a lugares a los que ningún médico iría a establecerse. Es algo así como un chantaje, te dicen :"si no te aíslas en una comundad remota durante un año y atiendes a toda la gente sin esperar ni un gracias a cambio, no te doy tu título".

Y así, allí van los pasantes a un lugar INCOMUNICADO, aislado, desconocido, a merced del humor de la población, la cual dista mucho de tener un buen nivel de educación y piensa que somos algo así como esclavos de la salud.

Este caso de nuestra compañera Laura es sumamente triste porque nos recuerda la poca importancia que se nos da como pasantes, siendo que somos la principal maquinaria laboral de cualquier secretaría de cualquier estado. Me parece increíble como al recibir un puesto en alguna secretaría, el "médico" se olvida por completo de sus días de interno o de pasante, y sigue exigiendo más y más. No se ha hecho nada tangible por garantizar nuestro bienestar o seguridad durante nuestro año de servicio. Las estúpidas autoridades usan a los pasantes como carne de cañón, pues somos nosotros quienes hacemos frente a la comunidad, nos partimos el alma por salir adelante, y son los burócratas quienes al final se alzan el cuello y ni las gracias dan.

Termino este servicio muy molesta y decepcionada por las autoridades. No es posible que manden a un joven sólo a un lugar en medio de la nada, ah, porque eso sí, ni tener un perro nos permiten. Ni siquiera estoy molesta con el cabrón que la mató, pero es algo que pudo evitarse adecuadamente. Es vergonzoso todo lo que sucedió en Huáscato, y más vergüenza pues fue noticia internacional y pone a México en evidencia y a todo su sistema de salud, el cual es realmente un ASCO.

Es un año de SERVICIO SOCIAL, no es una especie de CONDENA en la cárcel. No hicimos nada malo, y tenemos derechoa disfrutar sanos y salvos nuestra pasantía.

Y me da gusto por la respuesta de muchos de nuestros compañeros pasantes. compartamos y transmitamos esta noticia y exijamos más seguridad y mejores condiciones de vida en nuestros centros de salud. Por lo pronto esa región de Jalisco se quedó sin pasantes este año (cosa que me da gusto he de decir) y espero que así sea, hasta que se garantice nuestro bienestar como pasantes.


DESCANSA EN PAZ LAURA.